Floren Potter y el talonario infinito.



Era él, no cabía duda. La luz de la luna reflejaba en sus gafas y por si fuera poco, la prueba definitiva salió a la luz cuando de su bolsillo extrajo algo que sólo él posee, algo que todos quieren pero solamente él puede tener, el talonario infinito. Floren Potter empuñó su pluma mágica, la misma que utilizó para sellar el trato de CR7 y Kaká, la misma que se había posado hasta entonces tres veces sobre el ya mencionado talonario infinito. Fue entonces cuando miró a su mano derecha, el director deportivo del Real Madrid, Jorge Valdano. Este le devolvía la mirada con cierta inexpresividad, como si no las tuviese todas consigo y es que lo que estaba cerca de firmar Floren, no era otra cosa que el contrato de David Villa. El contrato lo sostenía en la mano Manuel Llorente y citaba un pago de 42 millones de euros, un precio, a los ojos del segundo de Flo, demasiado alto. Lo crudo, es que semanas antes el Real Madrid había pagado 96 millones por el mejor “mago del balón”, y cito textualmente al clásico de Oliver y Benji, Cristiano Ronaldo. ¿Puede que Florentino fuese víctima de su propia inflación? Tal vez sí, probablemente si no hubiese utilizado tan a la ligera el talonario infinito, ahora David Villa sería jugador blanco y posiblemente, mucho más barato.

Finalmente Floren movió ficha, había que hacerlo. David Villa no estaba presente, combatía en África junto a alguno de sus futuros compañeros, pero aún así iba enviando mensajes e indirectas muy directas a Florentino. Su deseo era claro, el próximo curso quería pasarlo en el Santiago Bernabéu. La pluma de Florentino estaba ya rozando el papel, todo parecía visto para sentencia, o eso creían… Un trueno en la ventana y un portazo hizo que diera aparición el que no debe ser nombrado.

-Bona nit.

Sus palabras cortaron el ambiente, amén del ruido metálico que siempre le acompañaba. Ese ruido no era otra cosa que su segundo de abordo, Txiki, el cual cargaba a la espalda con las tres copas conseguidas este mismo año. Y es que, tras dos años en los que la gente le daba por muerto el que no debe ser nombrado reapareció de la mejor manera posible, listo para entrometerse entre Floren y el Valencia, listo para firmar un acuerdo millonario. Acuerdo que algunos tacharían de prepotente o modelo imperialista, pero bueno, esto es harina de otro costal.

Floren, raudo y veloz, apartó la pluma del papel y es que con la aparición en escena de su, aunque no lo admita, Némesis, el contrato ya no era el mismo. Como por arte de magia, donde figuraba la cifra de 42, cambió a 50 millones. El que no debe ser nombrado sonreía, sabía que Jorge Valdano no iba a ceder ante tal presión y fue en ese momento cuando Floren Potter miró a Jorge. Jorge negó rápidamente con su cabeza y Floren cogió el talonario infinito, la pluma mágica y se retiró del lugar del encuentro.

Mientras se marchaba, el que no debe ser nombrado le miró sonriente, pero Floren no se amedrentó y le devolvió educadamente la sonrisa. Y es que cuando estás acostumbrado a hacer magia, siempre tienes un plan B. Aunque Villa era una estrella consagrada, por el viejo continente ya había resonado otro nombre, un joven de los suburbios franceses y con orígenes africanos. Un chico que llevaba siendo profesional en la primera división francesa desde los 16 años y desde los 17 en Champions League. El joven se crió viendo a los galácticos por televisión y le prometió a su madre que algún día formaría parte del mejor equipo del mundo, lo que él no sabía es que su sueño estaba cerca de hacerse realidad. Sin desviarnos mucho de la historia, cabe resaltar que el que no debe ser nombrado ya intentó alistar a este chico en sus filas hacía tan sólo un año, pero el presidente del Lyon fue conciso, “por ese precio les enviamos una oreja de él si quieren”.

Así pues, Floren Potter demostró una vez más porque es el mejor mago del mundo, y esque quien niegue que Flo es un mago de las finanzas, realmente habla por hablar. Se sentó delante del mismo hombre que hacía un año había rechazado 50 millones de euros y puso las cartas sobre la mesa.

-Queremos a Benzema y lo queremos por 35 millones de euros.

-Hecho.

Y así de fácil, una de las promesas más importantes de Europa se unía al equipo que estaba formando Florentino para vencer al que no debe ser nombrado. ¿Es ésta la pieza clave del tridente madridista? Es probable, no por costar menos que los otros dos astros es peor.

Ahora sólo quedan dos piezas por reunirse y dos incógnitas. Las piezas son Arbeloa y Xabi Alonso, material nacional ubicado en Liverpool… Las incógnitas se llaman Frank Ribéry y David Silva. Las malas lenguas hablan de un Ribéry fichado en secreto por 60 millones. El motivo del secretismo sería simple, no cometer el error de inflación ya cometido anteriormente y así poder optar por X. Alonso y Arbeloa al módico precio de 35 millones. Otros dicen que el canarión Silva está como loco por ir a la casa blanca…

En cualquier caso pronto se desvelará toda esta trama y con todos los ejércitos preparados para la guerra, sólo quedará escuchar el pistoletazo de salida y decir… ¡Que gane el mejor!

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